No fue premeditado. Pero el resultado de indagar en el pasado para crear “Toplitz” dio tan buenos resultados que volví a revisar la historia en busca de un hecho verídico a partir del cual desarrollar una nueva aventura. Casi sin darme cuenta volví a la II Guerra Mundial y a un artículo sobre un cazatesoros submarinos que parecía haber encontrado un submarino japonés hundido en algún lugar de la costa de Africa, que había guardado durante años. Nuevamente con la llegada de internet, recuperé aquel viejo recorte de papel y rebusqué en la noticia con más profundidad, nunca mejor dicho.

Amplié el abasto de la misma y me fijé en el periodo inmediatamente posterior a la guerra, cuando Europa perdió o tuvo que desprenderse, por las buenas o por las malas de sus colonias… el Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica, España, Portugal. Es un tema apasionante y poco visitado por el cine o la literatura. Así fui a parar a un sitio que hoy la gente conoce como Vietnam. Pero al que algunos francesces, sobretodo si lo vivieron de primera mano y todavía no demasiado viejos, conocen como Indochina.

Todo el mundo ha oido hablar de Vietnam y de cómo supuso la primera derrota del todopoderoso ejército americano tras la II Guerra Mundial, que tuvo que salir de allí, casi corriendo, en 1975. Lo que no tanta gente sabe es que antes de estar bajo la influencia americana, lo estuvo y fue colonia de Francia, bajo el nombre de Indochina, un nombre que aglutinaba no solo a vietnam, si no también a Laos, Camboya, Birmania (hoy conocida como Myanmar) y Tailandia. Para añadir algo de mi propia cosecha aproveché un guión que no llegúe nunca a dibujar titulado “Contra los terroristas del arte” y pisé el acelerador a fondo.

Ya lo tenía todo; un tesoro escondido, secretos de estado inconfesables, escenarios alrededor del mundo, traición, codicia, malos malísimos, sin olvidarme de las “femme fatales” de rigor (imprescindibles). Coches rápidos, lanchas, aviones… Aunque parezca mentira, en comparación con “Toplitz, el enigma oculto”, “Objetivo Rangún” es una historia mucho más realista y alejada de la fantasía. Una historia que arranca en 1944 y que abarca casi sesenta años de la historia de la humanidad, del capitalismo, de la economía de mercado libre y de su futuro…